El
secretario de estado para el deporte, Miguel Cardenal, ha recibido en el último
mes al menos dos cartas de denuncia sobre los hechos acontecidos y que
acontecerán en los próximos meses entorno al mundo de la vela. Las misivas se
mandaron siguiendo los protocolos establecidos en estos casos, pero ambas han
tenido la callada por respuesta. Las dos son de personajes representativos en
este deporte, el primero en mandar una misiva fue José Francisco García de
Soto, regatista olímpico en Seúl 88’ y ex presidente de la federación cántabra
de vela y el otro es Arturo Delgado, ex presidente de la RFEV, de la EUROSAF y
vice-presidente de la ISAF, en este caso la cara fue entregada personalmente en
la estafeta del Consejo Superior de Deportes con sello de entrada incluido.
Cardenal
pero, como ya es habitual en él, ha hecho caso omiso a estas cartas
informativas. En ellas se le contaba el escándalo en las elecciones a la RFEV
sobre todo el tema del voto por correo, el despilfarro con dinero público del
propio CSD para pagar un capricho innecesario como la Duna Escalona de
Santander con el pretexto de los Campeonatos del Mundo de Vela Olímpica de
2014, y así otros temas relacionados como es el caso de la Fundación Vela
Español de la que poco o nada se sabe.
Y la
pregunta sería la siguiente ¿por qué Miguel Cardenal no responde a las cartas?
Supongo que solo él tendrá la respuesta, pero puestos a pensar, digo yo que parte
de su trabajo debe constar en dar contestación a este tipo de cosas o a lo
mejor es que os considera casos menores. O es que a lo mejor, también le ha
entrado la fotitis aguda que tenía Lissavetzky. Esto es lo que se empieza a
pensar en el entorno de los deportes mal llamados minoritarios. En el año y
pico que lleva en el cargo me gustaría saber a cuantas regatas ha asistido
Cardenal. Pondría la mano en el fuego de que a una o a ninguna.
Tenemos una
colección de políticos muy mediocres. Como dice Delgado en su carta, pensaba
que Cardenal llegaba como un tecnócrata serio, responsable y con la intención
de arreglar las cosas, pero resulta que se ha convertido en el más político de
los políticos y parece que le está gustando más esto de pasearse que no el
hecho de buscar soluciones a los auténticos problemas del deporte español; que
por si no lo sabía aparte del fútbol, el baloncesto, el tenis, las motos y la fórmula
1; el resto están rozando el KO técnico. Y solo tiene que ver el número de
quejas públicas que ha habido en la mayoría de federaciones en las que contaban
con más de un candidato.
Aunque fuera
solo por un mero hecho de cortesía o de educación, debería dar respuesta a las
mismas.