11/08/2012

Las chicas de oro


Echegoyen, Toro y Pumariega en el podio y con la medalla de campeonas olímpicas.

La medalla de oro de Tamara Echegoyen, Sofía Toro y Ángela Pumariega en la efímera clase Elliot 6m en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 ha sido la más inesperada pero no por ello la menos deseada. Esta tripulación formada por dos gallegas y una asturiana ha ganado a base de tesón y trabajo, y lo han hecho de forma magistral y seguro que sacando los colores a más de uno.


Hace apenas tres años que navegan juntas, pero visto lo visto, parece que lo hubieran hecho toda la vida. Han demostrado una progresión espectacular, conocí a Tamara Echegoyen en una Christmas Race cuando navegaba en 470 con Marina Gallego, y ya allí demostraba carácter ganador. Ahora liderando una tripulación de match race juntó a una joven Sofía Toro y a Ángela Pumariega, una snipista campeona de Europa juvenil con el vueltamundista Fran Palacio y posteriormente subcampeona del mundo master con uno de los grandes de la vela española, Félix Gancedo.

Pues de este cóctel que aparentemente nada tenía que ver salió las Xiquitas Team. Durante estos tres años no lo han tenido fácil, estuvieron entrenando en el CAR de Villagarcía, casi en solitario y sin que nadie les hiciera mucho caso. Allí contaron con la colaboración de desde Alberto García pasando Alvaro Marinho, Manu Weiller y luego estando en el equipo pre-olímpico Paul Maes fue uno de los que primero tuteló a esta tripulación. Maes, mítico técnico de la Federación Española desde la época de Miguel Company desde los años 70 y padre deportivo de todos los grandes regatistas olímpicos españoles, hoy está jubilado y olvidado por la propia Federación, pero al que nunca se le podrá agradecer lo que ha hecho por la vela de este país. También han estado ahí cada uno jugando su papel Jordi Lamarca, Jane Abascal, Santi López-Vázquez y en este último tramo Antonio Otero. Supongo que todos habrán aportado su granito de arena, aunque seguro que algunos tendrán algún granito más que otros.

Llegaron a Weymouth sin hacer ruido y se han convertido junto a Marina Alabau en las grandes y agradables protagonistas de la vela y del deporte español. Supongo que ahora vendrán muchos a colgarse estas medallas, pero todas ellas las han ganado a pesar de las trabas que han sufrido durante todos estos años, por eso el valor de este metal se ha triplicado ya que nadie, absolutamente nadie les ha regalado nada.

La pena es que ni Alabau ni las Xiquitas podrán defender este oro en Río 2016. Todas ellas tendrán que buscar alternativas para estar en Brasil.
Ahora lo que toca es disfrutar de esta medalla que es vuestra, solo vuestras.
¡Enhorabuena!.