Una vez la flota lleva navegadas prácticamente tres cuartas partes de
esta Volvo Ocean Race, esto tiene pinta que llegaremos al final y todo restará por decidirse, a
la vista de cómo se están desarrollando los acontecimientos. Cada vez está más
apretada la clasificación, con un Telefónica que ha perdido fuelle, los que
vienen por detrás lo hacen apretando y con un Abu Dhabi que ganó la costera de
Miami, aprovechando el caos generalizado en que se convirtió la regata.
Quien lo iba a decir después de las tres primeras etapas que la cosa se
pondría tan interesante. A ver si al final las inshore serán las que acabarán decidiendo
la vuelta al mundo. Todo puede venir de un puñado de puntos, y al final las
millas de las regatas cortas tendrán un valor de oro y se cotizarán más al alza
que las de las etapas largas.
Mientras el Abu Dhabi solo tiene opciones de lucirse en las costeras,
porque en las etapas largas cuando no rompe llega de los últimos, el Telefónica
tiene su auténtico calvario en los recorridos frente a la costa. El barco árabe
ha ganado tres de siete (Alicante, Abu Dhabi y Miami), mientras que los
españoles que son los mejores de la Volvo ha quedado sextos también en tres de siete
(Alicante, Itajaí y Miami).
La regata que se celebró este sábado, todo hay que decirlo, podría catalogarse de auténtica locura. Cinco de los seis barcos llegaron a liderar la prueba, pero las condiciones de inestabilidad meteorológica marcaron un recorrido situado frente a la peliculera Miami Beach.
Primero buen viento, pero a medida que avanzaba la prueba empezó a caer y los barcos llegaron incluso a ser arrastrados por la corriente en el paso por la octava boya. Para más inri un cambio de recorrido dejó a los barcos de espectadores justo en mitad de la ruta, entre ellos uno de cuatro pisos, con todo lo que conlleva eso de que haya un edificio en mitad del campo de regatas. Al final Ian Walker pescó en río revuelto y superó a un Groupama que llegó a tener más de un minuto de ventaja y que vio como los roles le pasaban factura. El Camper que llegó a ir último destacado a punto estuvo de colocarse en podio, pero lo mismo, una caída del viento fue aprovechada por el Puma para subir al tercer puesto del cajón, el Sanya estuvo en su línea y el Telefónica fue el que peor lo pasó, de primero, a penalizado por tocar una boya por culpa de la corriente y acabar entrando últimos. Una vez más la mala suerte se cebó con los de Iker Martínez que de tener una regata semicontrolada a perderla en cuestión de segundos.
Primero buen viento, pero a medida que avanzaba la prueba empezó a caer y los barcos llegaron incluso a ser arrastrados por la corriente en el paso por la octava boya. Para más inri un cambio de recorrido dejó a los barcos de espectadores justo en mitad de la ruta, entre ellos uno de cuatro pisos, con todo lo que conlleva eso de que haya un edificio en mitad del campo de regatas. Al final Ian Walker pescó en río revuelto y superó a un Groupama que llegó a tener más de un minuto de ventaja y que vio como los roles le pasaban factura. El Camper que llegó a ir último destacado a punto estuvo de colocarse en podio, pero lo mismo, una caída del viento fue aprovechada por el Puma para subir al tercer puesto del cajón, el Sanya estuvo en su línea y el Telefónica fue el que peor lo pasó, de primero, a penalizado por tocar una boya por culpa de la corriente y acabar entrando últimos. Una vez más la mala suerte se cebó con los de Iker Martínez que de tener una regata semicontrolada a perderla en cuestión de segundos.
Ahora lo que toca es empezar de cero, no mirar atrás y sí al este donde
está Europa, el próximo objetivo de la flota que este domingo dejará atrás
América y pensará en Europa, que acabará siendo la jueza de esta vuelta al
mundo. El Telefónica parte como líder y con una ventaja de ocho puntos sobre el
Groupama y trece y catorce puntos de renta sobre Camper y Puma respectivamente.
