La flota participante en el Mundial de ORC 670 en acción. Foto: Juan CaballeroNo tenía muchas ganas de hablar del Campeonato del Mundo de la clase ORC 670, entre otras cosas porque de Mundial ha tenido poco, pero no sólo el de este año que se ha celebrado en La Coruña, sino también los anteriores de Alicante, El Puerto de Santa María, Sanxenxo y Lanzarote. Para empezar todos los mundiales se han disputado en España, lo cual ya da un poco el cariz de la situación, y soy consciente que los clubes que han acogido esta regata han hecho lo imposible para que hubiera el mínimo de países para que se pudiera llamar Mundial, pero ninguno realmente lo consiguió.
No entiendo muy bien el empeño que tiene la Federación en llamarle Mundial a una regata que bien podría llamarse Campeonato de España. Creo que no tendría nada de malo que se llamara así, ya que forzar a una regata a que se llame Mundial no beneficia nadie, es más, ni a los propios participantes. Decir que han ganado un Mundial cuando al final lo que había eran barcos españoles, pues ya me contarán. Pero esto no es nuevo.
Ni la ISAF ni la ORC, que son quienes deberían dar el beneplácito y promoción, han hecho caso omiso a este Mundial en sus respectivas páginas oficiales.
Creo que es muy bueno que haya regatas, pero que se hagan con sentido común, pueden ser regatas internacionales, nacionales, autonómicas, locales, sociales; pero sobre todo que se las nombre con propiedad.
Quien lo tenga que hacer, que reflexione sobre esta situación y el año que viene por favor no se inventen otro forzado ‘Mundial’ de ORC 670. La vela se lo agradecerá.















