El Alinghi 5 tiene como una especie de tubo de escape. Foto: Philippe ChaplinEl que pensara que el culebrón de la 33 Copa América estaba casi finiquitado, estaba otra vez equivocado. Tras conocer el catamarán inventado por Alinghi 5 han saltado todas las alarmas en
BMW-Oracle, ya que aparentemente no cumple con las reglas actuales de un barco construido para competir en la Copa América.
El tema está en que el catamarán presentado por los suizos hay un motor que parece de explosión, hecho totalmente prohibido por el
Reglamento de Regatas de la ISAF que comprende el periodo 2008-2012 y que según BMW-Oracle el nuevo Alinghi 5 viola dos reglas, la 51 que dice que "
Todo el lastre móvil deberá estar adecuadamente estibado, y en el agua, el peso muerto y el lastre no podrán moverse con la finalidad de modificar el asiento o la estabilidad. Los enjaretados de bañera, mamparos, puertas, escaleras y los depósitos de agua se mantendrán en su posición y en todas las instalaciones de la cabina estarán a bordo" y la regla 52 que dice que
"La jarcia fija, la jarcia de labor, las perchas y los apéndices serán ajustados y trabajados solamente mediante fuerza manual".En este caso el Alinghi 5 carece de coffees, ya que todo apunta que estos serán substituidos por la mecánica y no por unos regatistas que le den al grinder. En algunas competiciones pero, hay excepciones, como puede ser en regatas en solitario como la Vendée Globe, pero esto es otra historia, pero este no es el caso.
En Copa América esto no está permitido, pero según denuncia el Golden Gate Yacht Club de San Francisco en su
comunicado, parece que hay un acuerdo secreto entre la ISAF y Alinghi para cambiar la reglamentación en las próximas semanas. Y todo por la módica cantidad de 150.000 euros, que serían los que habría pagado el equipo suizo a la Federación Internacional, para que el máximo organismo cambie la reglamentación para el match final.
De ser así, todo lo construido por los americanos siguiendo una determinada reglamentación, no tendría nada que ver con lo que se podría utilizar en el mes de febrero. En cambio Alinghi no sólo partiría con ventaja, sino que antes de que la ISAF modifique las nuevas reglas, ellos ya habrían jugado con esta prebenda a la hora de construir el barco.
Si finalmente esto es así, se demostrará una vez más como son algunas federaciones y la poca credibilidad que transmiten por y para el deporte.
La experiencia nos dice que las federaciones en los últimos años se mueven por intereses personales y económicos. Por poner un ejemplo el caso del Tornado es clarísimo, se lo cargan de olímpico cuando el catamarán es el barco más popular y de los más espectaculares en el mundo.
Si ahora se cambian las reglas para favorecer a Alinghi, el escándalo será mayúsculo. Aunque Alinghi ha hecho un
comunicado en el que dice que ellos aplican la reglamentación de la ISAF, pero que se sepa a fecha de hoy no se pueden utilizar motores en regata, con lo que ya la volvemos a tener liada.
El día 21 de julio la Corte Suprema de Nueva York deberá pronunciarse sobre esta nueva incoherencia.