Bruno Prada (i) y Robert Scheidt con el último título conseguido en Kiel. Foto: Tom Körber/RolexEl brasileño Robert Scheidt es otro de estos fenómenos de la naturaleza que nacen y perduran década tras década. Torben Grael es el gran mito de la vela carioca, pero Scheidt le sigue la estela y es otro de los grandes de la vela mundial. Su último éxito ha sido ganar el Campeonato de Europa de Star en Kiel junto a su compañero Bruno Prada.
Scheidt es de estos regatistas que naveguen donde navegan son los mejores y en los últimos cuatro Juegos Olímpicos ha combinado las medallas de oro en Atlanta y Atenas en Laser y plata en Sydney en Laser y Pekín en Star.
Famosos fueron sus duelos con el británico Ben Ainslie, sobre todo en Atlanta y Sydney, donde se repartieron los títulos sin dar muchas opciones al resto de laseristas. Tras la cita griega decidió pasarse a la clase olímpica estrella, el Star, en donde acaban navegando los grandes cracks. Evidentemente está siempre arriba y ahora la victoria en este Europeo, donde superó a los vigentes campeones olímpicos, los británicos Ian Percy y Andrew Simpson, les colocan nuevamente no sólo en lo más alto del ranking mundial –que ya ocupaban-, sino con perspectivas de ganar su quinta medalla olímpica, aunque Londres 2012 aún está lejos, a lo mejor no lo está tanto.
Está claro que regatistas como Scheidt están tocados por una varita mágica, y todo lo que tocan lo convierten en algún metal precioso.