El Delta Dore sin palo y con el aparejo de fortuna montado ha tomado rumbo a tierra.Aún recuerdo el momento en que en una rueda de prensa que dieron Bubi Sansó y Pachi Rivero antes de la salida de la Barcelona World Race, dijeron “sabemos que ganar es muy complicado. Lo único que queremos es primero acabar y luego hacerlo en la mejor posición posible”. ¡Más realistas, imposible!.
Y esto es lo que está sucediendo en esta vuelta al mundo a dos sin escalas. El 11 de noviembre partieron nueve barcos, un mes después han caído tres.
El primero fue el que para mí era el gran favorito, el PRB que partió el pasado sábado la parte superior del mástil cuando llevaba un rizo puesto con vientos de 25-30 nudos. El barco francés ya se encuentra en Ciudad del Cabo, retirado.
El segundo fue el Estrella Damm de Guillermo Altadill, barco que viene dando problemas prácticamente desde que salió. Primero fue la potabilizadora, luego la electrónica y en dos días se cargaron los dos timones. Evidentemente afrontar así el Índico sería un suicidio, con lo que también camino de Suráfrica pero con la intención de intentar seguir. Una vez en tierra, decidirán si continúan.
Y el tercero fue la noche del lunes al martes. El Delta Dore veía como se le venía abajo el palo. Estaban navegando con vientos entre 24 y rachas de 32 nudos, cuando en el cambio de una de las guardias nocturnas, escucharon un fuerte crujido y al salir a cubierta ya no tenían palo. Estaban a 1000 millas de tierra, y con tan solo 188 litros de combustible. Montaron un aparejo de fortuna, pero que navegando a 4,5 nudos tardarán en llegar 12 días a Ciudad del Cabo. Ayer la organización autorizó a que un catamarán saliera al rescate del barco galo, que evidentemente también se ha retirado.
Mientras tanto el Hugo Boss batió por dos veces el récord de velocidad y Alex Thomson por fin ha conseguido pasar el Cabo de Buena Esperanza, ya que en las dos veces anteriores tuvo que abandonar a esta altura, una vez rompió el palo y otra vez abandonó el barco. Y en cuanto a los españoles, el Mutua Madrileña ha caído en una zona de altas presiones en la que ha quedado atrapado y de la que intenta escapar. Y el Educación sin Fronteras, sigue sin prisa pero sin pausa, su camino hacia Barcelona.
Salieron nueve barcos y quedan seis y esto que aún no han llegado a la mitad del recorrido y con las teóricas condiciones meteorológicas más duras por llegar.
¡Crucemos los dedos!.
PD: Aunque no se hará oficial hasta el viernes, Valencia ha sido elegida como subsede en la candidatura de Madrid a los Juegos Olímpicos de 2016.