
Si digo que los políticos siempre miran por sus intereses electorales, no estoy descubriendo la fórmula de la Coca-Cola. Ellos dependen del voto de los ciudadanos para conseguir el poder, y aprovechan cualquier fenómeno de masas para dar la nota.
Que hay una guerra abierta entre el PP y el PSOE (y a la inversa) tampoco es nada nuevo; y en el 90 por ciento de los casos, si uno dice blanco, el otro por norma, dice negro. Hasta aquí sigo sin descubrir nada nuevo. Pero la vela, por desgracia, tampoco se ha salvado de estas peleas políticas.
Esto lo cuento porqué repasando la prensa de los últimos días, he visto que el PP ha anunciado que presentará una proposición no de ley, para que la salida desde Alicante de la Volvo Ocean Race en 2008, sea declarada de interés público. Según su portavoz Eduardo Zaplana, hay discriminación política con respecto a lo que acordó el ejecutivo con la salida del mismo evento desde Vigo en 2005. Pero a lo mejor Zaplana no recuerda que en Galicia, en aquella época gobernaba el PP y en Madrid el PSOE (aunque en la fecha de la salida, ya había habido cambio de gobierno en la Xunta con el PSOE y el BNG) y la resolución se había tomado con anterioridad a este cambio de gobierno autonómico.
Al mismo tiempo que el PP anunciaba esta enmienda, la semana pasada el Gobierno socialista y del que es Ministro de Economía el alicantino Pedro Solbes incluía, en los presupuestos de 2007, una enmienda de su propio grupo, en la que solicitaba los máximos beneficios fiscales a las empresas que patrocinarán el evento y un consorcio para la canalización de inversiones en Alicante. Con lo que Zaplana aunque llegó tarde, sí le sirvió para hacer ruido.
Precisamente en la presentación el 28 de septiembre en Alicante, estaban como máximos representantes políticos, el Presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps -que todo hay que decirlo, es uno de los grandes valedores de que la próxima VOR salga de su Comunidad- y el Secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky -que siempre está en donde sabe que hay una cámara e intentar brillar- en cambio, unos días después de la presentación, el propio Gobierno desaconsejaba que la regata fuera declarada de forma "excepcional de interés público", pero la foto ya estaba hecha. Después viendo lo que se les avecinaba, les tocó rectificar a marchar forzadas.
Si tan importante es ahora la vela para el Gobierno, ¿por qué el CSD de Lissavetzky no puso un poco más de interés en las últimas elecciones a la RFEV, y ahora éstas a lo mejor no estarían hoy en los Juzgados, como sí están?. Yo les doy la respuesta: Porqué no da votos.
Los políticos -sean del color que sean-, utilizan lo que haga falta por intentar captar a nuevos votantes -en este caso los alicantinos-; pero no me parece lo más 'deportivo' echarse los trastos a la cabeza para demostrar quien da o quien pide más. Espero que al final de esta disputa quien salga beneficiada sea la vela, pero esta imagen que están dado por ver quien capitaliza el evento, no creo que sea la más recomendable.
En la foto de Jeremy Troughton, se ve a los políticos en los dos extremos aguantando el trofeo de la VOR: Jaime Lissavetzky (izquierda) del PSOE y Francisco Camps (derecha) del PP. En el centro, el alcalde de Alicante Luís Díaz Alperi y el director general de la VOR, Gleen Bourke.










